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  • Diario Digital | viernes, 05 de junio de 2020
  • Actualizado 20:35

SE ROMPE UNA SECUENCIA DE DOS TEMPORADAS SIN CEDER UN PUNTO COMO LOCAL

El Cajasur Priego cede su primer punto como local en tres temporadas ante el Burgos

El conjunto prieguense pierde tras este traspié en casa la ventaja que se ganó el pasado miércoles en el duelo frente al Arteal

El Cajasur Priego cede su primer punto como local en tres temporadas ante el Burgos

Hay partidos que se complican para cualquier equipo y el Cajasur no es una excepción, como ha quedado patente la noche de este viernes ante el Burgos, que ha sacado un meritorio empate en el Centro de Tecnificación. De esta forma, se rompe una secuencia de dos temporadas sin ceder un punto como local.

El partido ya comenzó con sorpresa para el Cajasur. Y es que Diogo Carvalho no pudo con Núñez en un partido que se fue demasiado largo en cinco mangas. Sin duda, el traspiés del luso empezó a condicionar la contienda para el líder.

Por suerte, siempre emerge Carlos Machado para apagar los incendios del Cajasur. Ante Carlos Caballero, y tras un 1-1, el jugador prieguense marcó las diferencias ante el también internacional, aportando una calma que se antojaba muy necesaria para el resto del equipo.

Y de la misma pareció contagiarse Kosiba ante Cazacu, el rumano que ya hizo sufrir al Cajasur en las semifinales de la Copa del Rey de 2019. Ganaba el magiar 2-0, pero se dejó arrastrar por una espiral negativa hasta el punto de verse remontado. Y lo peor, empezaba a peligrar la serie de imbatibilidad.

Con el 1-2, de nuevo Machado estuvo al quite. En esta ocasión, ante Núñez, quien no tuvo opción alguna de emular el resultado que obtuvo en el primer encuentro de la jornada. Machado ganó y dejó todo en las palas de sus compañeros.

Carvalho lo pasó mal ante Cazacu en los dos primeros juegos. Se puso con un 2-0 en contra que le condicionó ante el rumano. Porque, en un ejercicio de coraje, fue capaz de igualar el punto con parciales holgados. Parecía que podía remontar y dejar el partido para que Kosiba lo rematase. Sin embargo, el rumano volvió a resultar amargo para el Cajasur.

De ahí que todo quedara para el Kosiba-Caballero del final. Y ahí el húngaro no hizo concesiones. Por la vía rápida acabó un partido que se fue por encima de los 200 minutos de juego. Un verdadero manual de la complicación para un Cajasur que ya no tiene la ventaja que se ganó el pasado miércoles.