• Diario Digital | Jueves, 21 de Marzo de 2019
  • Actualizado 05:32

EL SUCESO SE PRODUJO EN LA ROTONDA QUE UNE LA AVENIDA DE ALEMANIA CON SAN CARLOS DE CHILE

Incoan un procedimiento penal al conductor de un camión por un vertido de alperujo en el casco urbano de Baena

El conductor se detuvo unos segundos consciente del derramamiento pero acto seguido reanudó la marcha sin comunicar los hechos

Incoan un procedimiento penal al conductor de un camión por un vertido de alperujo en el casco urbano de Baena

La Policía Local de Baena ha instruido un Atestado por un presunto delito contra la Seguridad del Tráfico resultando como investigado el conductor de un camión que el pasado 18 de febrero derramó un vertido de alperujo de unos 50 metros cuadrados y un grosor considerable en el casco urbano de Baena, marchándose sin dar aviso a ninguna autoridad, a pesar de lo deslizante de la sustancia que había vertido en la calzada.

A raíz de estas actuaciones el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Baena ha abierto un procedimiento penal por estos hechos por considerarlos que podrían ser constitutivos del delito señalado.
 
El suceso se produjo en la rotonda que une la avenida de Alemania con San Carlos de Chile. Las cámaras del Puesto Principal de la Guardia Civil captaron el paso del vehículo, que vibró al moverse la carga poco antes de que se vertiera en la vía pública. En la grabación se aprecia que el conductor se detuvo unos segundos consciente del derramamiento, pero acto seguido reanudó la marcha sin comunicar los hechos.

El artículo 385 del Código Penal establece penas de prisión de seis meses a dos años o multas para el que originare un grave riesgo para la circulación derramando sustancias deslizantes o inflamables y no restableciendo la seguridad de la vía cuando haya obligación de hacerlo.

Fuentes de la Policía Local subrayan la necesidad de extremar las precauciones ante el elevado número de casos de este tipo que se han producido en Baena durante la campaña de aceitunas, el último la pasada semana, cuando un camión cargado de orujo volcó en el punto kilométrico 331 de la N-432, a la altura de la depuradora.