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  • Diario Digital | miércoles, 23 de octubre de 2019
  • Actualizado 03:12

REPASA LA INFLUENCIA DE ESTILOS COMO EL BLUES, EL SOUL O EL FUNKY

Rute acogió la segunda edición del festival “Jazz en una noche de verano”

El teatro al aire libre Alcalde Pedro Flores fue el escenario el pasado sábado 10 de agosto de la segunda edición de festival “Jazz en una noche de verano”
Rute acogió la segunda edición del festival “Jazz en una noche de verano”

Con el tiempo este espacio abierto se ha consolidado como sede principal de los veranos culturales de la villa. De ahí que los promotores de esta cita también lo hayan elegido, en detrimento de otros sitios más reducidos que, con la misma afluencia de público, presentarían un aforo más copado. Puede que a priori el jazz y sus derivados no sean estilos de masas, aunque cierto es que, conforme la gente los escucha y conoce, acaban entusiasmando. El programa de esta segunda edición atrajo a algo más de doscientas personas, que en otro escenario más intimista habrían colgado el cartel de lleno. Para los promotores ha pesado más la fidelidad a este lugar común y público, y la apuesta por ofrecer una alternativa musical diferente y de acceso libre.

En esos promotores se engloba la apuesta de un colectivo y el respaldo institucional. El festival está organizado por el Ayuntamiento, aunque lo promueve el colectivo Rute in black. Con ese nombre, como subraya su principal impulsor, Manuel Ayala, se pretende difundir todas las vertientes de la llamada “música negra”. De hecho, en esta segunda entrega del festival, antes que el jazz, han primado estilos derivados de la música matriz, como el soul, el blues y sobre todo el funky, protagonista de buena parte de la noche.

Para ello se contó con dos bandas, ambas granadinas, y una sesión de pinchadiscos para finalizar la noche. De abrir boca se encargó Jaguardiente, una formación que combina en su repertorio todas las ramificaciones del funk, el jazz y el blues. A continuación tocó Inka Funk. Se trata de una banda de música funky disco que recupera lo más sonado del género desde su nacimiento hasta nuestros días.

La sesión final corrió a cargo de Manuel Ayala y se denominó “Aire líquido”, el mismo título del programa que durante dos temporadas condujo en Radio Rute. Según Ayala, estamos ante una corriente musical con un potencial que va mucho más allá de su país de origen. Un ejemplo claro es el tirón que tiene en España, donde asegura que, a nivel de grupos y circuitos, la influencia es cada vez más notable.