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  • Diario Digital | miércoles, 20 de noviembre de 2019
  • Actualizado 05:11

DURANTE ESTE TIEMPO, TODO EL PATRIMONIO HA PERMANECIDO EN VARIOS LUGARES DE CULTO DE RUTE

La vuelta de sus titulares anuncia el inminente final de las obras en la ermita de la Vera Cruz de Rute

Tras un año de obras para solventar los graves problemas de humedades, sólo queda adecuar la ermita, con todo su patrimonio, para que vuelva a abrir al culto

La vuelta de sus titulares anuncia el inminente final de las obras en la ermita de la Vera Cruz de Rute

Más de un año después de su partida, las imágenes titulares de la cofradía de la Vera Cruz ya han vuelto a su ermita. Las obras en el interior del templo obligaron en julio de 2018 a su traslado. Durante este tiempo, todo el patrimonio ha permanecido en varios lugares de culto de Rute. Las dos imágenes más emblemáticas, Jesús Amarrado a la Columna y la Virgen de la Sangre, han estado en la parroquia de Santa Catalina. Otras como el Cristo de la Vera Cruz, San Nicolás y San Francisco Javier estaban en la capilla de San Sebastián. La vuelta desde Santa Catalina coincidió con el primer sábado de agosto. Días antes se habían traído las de San Nicolás y San Francisco Javier.

El traslado de Jesús Amarrado a la Columna, la Virgen de la Sangre y el Cristo de la Vera Cruz, tras la misa de acción de gracias, discurrió por las calles Priego, Echegaray, Del Pilar, Constitución y Granada hasta la ermita. Pese a su sobriedad, no faltaron los detalles que recordaban la prolongada ausencia. Así, en la calle Granada había una pancarta que rezaba: “Bienvenidos a vuestro barrio”. Además, justo antes de llegar a la ermita el grupo joven había elaborado una alfombra con el escudo de la cofradía.

Aunque los titulares ya están en la ermita, el vicepresidente de la cofradía, Antonio Manuel García, ha matizado que las obras están concluidas “al 99%”. Falta adecuar la ermita para que vuelva a abrir al culto. Atrás queda un largo período en el que ha habido que solventar los graves problemas de humedades que presentaba la ermita y darles una solución definitiva. Para ello, se elaboró un proyecto “bastante ambicioso”, que se preveía financiar a tres bandas: la cofradía, la Diputación de Córdoba y el Obispado.

Cuando se presente de forma oficial la restauración se quiere contar con la presencia de los representantes de las instituciones que la han hecho posible. El presupuesto inicial rondaba los sesenta mil euros. Diputación costeaba treinta y cinco mil, dieciocho mil el Obispado y dieciséis mil la cofradía. Las dificultades posteriores que se hallaron, bajo la tutela de obra a cargo del arquitecto del Obispado, no sólo han demorado la conclusión. También han elevado el gasto hasta los ochenta mil euros. Por eso, García ha vuelto a pedir al pueblo de Rute su colaboración para afrontar este pago final.