La voz de la Subbética

  • Diario Digital | sábado, 21 de mayo de 2022
  • Actualizado 03:57

Manuel Carrasco conquista el corazón de Lucena en una noche mágica

El cantante onubense planta en esta localidad de la Subbética, en plenas Fiestas Aracelitanas, la primera parada en Andalucía de su gira ‘La cruz del mapa’ 2022

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Manuel Carrasco conquista el corazón de Lucena en una noche mágica

Manuel Carrasco eligió como lema para su gira 2022 una afirmación que cobra más sentido después de dos años de pandemia: “Hay que vivir el momento”. Con esa declaración de intenciones, el onubense volvía a los escenarios en febrero; arrancaba en Bilbao la nueva versión de ‘La Cruz del Mapa’ en un tour que ayer lo trajo hasta Lucena, la primera ciudad andaluza que lo veía de nuevo en directo. 

¡Y de qué manera lo hizo! Con un lleno hasta la bandera en la plaza de toros, unas 6.500 gargantas acompañando desde la primera canción para demostrar que Lucena tiene personalidad como para estar en una de las giras españolas más fuertes del año. En plenas Fiestas Aracelitanas, la ciudad se desmelenó durante más de 2 horas y media para bailar y cantar al ritmo de una de las voces más poéticas del pop nacional, humilde y entregada como siempre lo fue desde sus primeros conciertos.

El cariño del público pronto lo supo devolver. “Se nota que estamos por fin en Andalucía”, exhalaba casi en un suspiro tras un inicio eléctrico con ‘Tambores de guerra’ y ‘Aprieta’, que dieron paso al Manuel Carrasco más motivador, a ese que procura situarse cerca de la mujer que sufre, la que peor lo pasa, para mandarle un mensaje de ánimo y esperanza. 

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En cada verso, en cada estribillo, en cada canción una batalla… a favor de la igualdad y el respeto. ‘No dejes de soñar’, ‘Que nadie’ y ‘Mujer de las mil batallas’ se mantienen como aire para los pulmones de quienes se sienten derrotadas. Son salvavidas lanzados al aire en contra de humillaciones. Las verdades de Manuel que nadie calla ni las alas que nadie corta al volar. 

Y por ese Carrasco íbamos hasta que se decidió a coger su guitarra. Era la hora más flamenca, la hora de las sorpresas. Se venía un fandango de Lucena, una auténtica oda a la ciudad con guiño a la Virgen de Araceli, con cuyas fiestas el Ayuntamiento ha querido hacer coincidir este concierto que supone el regreso a los grandes formatos. Por si había alguna duda, en su versión más aracelitana, acabó ganándose a la grada y la pista. Y así fue como el chaval de Huelva serenó la noche de Lucena.