Selpia Contemporánea: encuentro de arte en plena Subbética cordobesa

Comienza la cuenta atrás para uno de los festivales de arte más interesantes del panorama andaluz que se celebra en la pedanía lucentina de Las Navas del Selpillar. 

Avanza el verano y vuelve el festival Selpia Contemporánea, un evento que tendrá lugar del 15 al 30 de septiembre. Las Navas del Selpillar se convierte en un marco único para albergar intervenciones de artistas plásticas como Marta Lapeña y Paloma de la Cruz, quienes serán las residentes de esta edición. 

De esta manera, en Selpia Contemporánea apuestan por construir un impacto cultural directo en una pedanía de apenas 600 habitantes que, durante dicho momento del año, se trasforma en un espacio en el que lo tradicional y lo contemporáneo confluyen hacia la unión de saberes ancestrales con el conocimiento más incipiente. Todo ello fomentado por la participación ciudadana, que se convierte en un elemento indispensable durante los días que dura el evento. La intención esencial es crear una vinculación directa entre las gentes del pueblo y el desarrollo plástico de las artistas.
    
La importancia del lugar es crucial, ya que Navas del Selpillar se cierne como un enclave que destaca por su patrimonio etnográfico y etnológico. Una pedanía que, a 12 km de Lucena, ha sabido conservar la cordialidad de sus gentes y fomentar la preservación de su patrimonio inmaterial a través de los años. En un entorno en el que la cultura del agua, el vino y el olivo construyen un contexto ideal para la preservación de costumbres altamente arraigadas a través del tiempo.  

El Selpia Contemporánea fomentan, sobre todo, la convivencia en el entorno rural y sus costumbres. Desde la organización son conscientes de que los entornos en los que habitados no son únicamente urbanos, también son rurales. Por ello, entienden la escala local, nacional y también global de los hábitats culturales a los que el ser humano pertenece y dan importancia a las tradiciones, saberes, educación, patrimonio, etc. Son conscientes del peligro que corren estos ecosistemas culturales diversos. Es por ello que sus esfuerzos se focalizan en difundir y construir un espacio en el que dar visibilizad a la cohesión de nuevas narrativas artísticas a través de dichos ecosistemas.  

En esta edición de Selpia Contemporánea se celebrarán multitud de encuentros y talleres entre las artistas residentes, vecinos de la pedanía y quienes acudan a los mismos. Su programación se irá completando en las próximas semanas y estará disponible en su perfil de Instagram @selpiacontemporanea. Todo conformado para que los vecinos y vecinas creen un vínculo con los proyectos que se vayan desarrollando durante las residencias artísticas. Una retroalimentación que fluye desde lo tradicional hasta lo contemporáneo, y viceversa, creando la disrupción desde lo que se daba por conocido. Todo ello configurando un enfoque sostenible y respetuoso para con el contexto. 

Es para ellos tan importante esto que el significado de “selpia” hace referencia a la memoria y raíz y “contemporánea” al arte actual, nutrido del continuo fluir y creación. Los saberes ancestrales se suman a lo actual. No solo eso, los objetivos de este encuentro también son los de la relación social, cultural y medioambiental para crear un impacto real y duradero en el contexto físico e inmaterial de todas las personas que asistan. 

Las artistas que participan en esta edición, seleccionadas para la misma, serán premiadas tras el final del festival recibiendo un premio de 2 000 euros cada una. Para Selpia Contemporánea es tan importante el proceso como el saber premiarlo. Dignifican así la labor artística de aquellas personas cuyo trabajo se convierte en la savia que alimenta la vertebración cultural contemporánea. Dan el valor laboral al arte como recurso indispensable de nuestra sociedad.

Junto a Selpia Contemporánea se celebra paralelamente Jazz Selpia, festival repleto de actividades y conciertos. Una unión cultural que convierte durante la segunda quincena de septiembre a Navas del Selpillar en un enclave único de la campiña cordobesa, tanto para las gentes de la propia provincia como para quienes vengan de fuera a conocerles.