Ya solo quedaba un paso para que ese sueño, el de todos, se hiciera realidad. Era una auténtica gesta que el Real Club Priego Fundación Kutxabank llegase a la final de la Europe Cup, pero no le bastaba con eso. Quería ganar. Quería traer el título a la provincia de Córdoba. Y con esa intención se plantó en Praga, para hacer bueno el resultado de la ida y conseguir una victoria histórica para el deporte cordobés.
Un duelo en el que la importancia iba a residir en el comienzo de ambos equipos. Sobre todo porque el Real Club Priego Fundación Kutxabank tenía que vencer sí o sí si no quería irse a un hipotético golden match. Y así fue. El conjunto prieguense se adelantó en el marcador por medio de un Hampus Soderlund que doblegó en tres sets a David Reitspies. Por su parte, Robert Gardos incrementó esa ventaja al ganar también con solvencia a Tomas Konecny.
Sin embargo, El Niño Praha no se iba a rendir tan fácilmente. Eso sí, ya no podían fallar porque cualquier victoria de su rival les daba el título. Por tanto, Yevhen Pryshchepa salió a la pista para derrotar a Carlos Machado y recortar una distancia que fue eliminada totalmente instantes después. David Reitspies se rehízo de su primer duelo al vencer a Robert Gardos e imponer nuevamente el empate.
Un partido decisivo. Hampus Soderlund tenía en sus manos darle el título europeo al Real Club Priego Kutxabank o de perder e ir a un intenso golden match. Todo parecía indicar que ese extra iba a llegar, pero el palista visitante remontó un 2-0 con agonía, sufrimiento y mucha garra para que el título llegase finalmente a Priego de Córdoba. El conjunto cordobés ha conseguido su primer entorchado europeo de su historia.