Se trata de uno de los platos más conocidos de la gastronomía cordobesa

Sabor a Subbética: el flamenquín cordobés

Foto: Andalucía Vídeorecetas

Poca presentación necesita este rollo de carne relleno de jamón serrano, huevo y frito en aceite de oliva virgen extra elaborado en la comarca de la Subbética cordobesa

La Subbética cordobesa es patrimonio, historia, cultura, naturaleza y también gastronomía. Los municipios que conforman nuestra comarca tienen en su recetario algunas comidas, bebidas y postres típicos característicos de la zona que a día de hoy se siguen elaborando de manera tradicional.

Si hay un plato estrella de la gastronomía cordobesa reconocido en todos los rincones de nuestro país ese es el flamenquín cordobés. Poca presentación necesita este rollo de carne relleno de jamón serrano, huevo, y cómo no, frito en aceite de oliva virgen extra elaborado en la comarca de la Subbética cordobesa. 

Debido a su antigüedad, el origen del flamenquín es discutido. Hay quienes lo atribuyen incluso a la localidad jiennense de Andújar, aunque su salto a la fama es debido a los platos elaborados en Córdoba y su provincia. Crujiente por fuera, y jugoso y tierno por dentro, esta exquisitez es sinónimo de éxito en cualquier cocina.

Ingredientes

  • Filetes de carne de ternera o de cerdo de buena calidad, lo que asegura que en pocos minutos de sartén o freidora quede la carne jugosa y tierna
  • Jamón serrano, tierno y cortado
  • Para el empanado: huevo batido y pan rallado
  • Aceite de oliva
  • Pimienta molida y un poco de sal (opcional)

Elaboración

Con un filete abierto y extendido, coloca el jamón encima, creando una línea de derecha a izquierda. Enrrolla apretando suavemente para que quede uniforme y bien repartido el relleno.

Su tamaño más común es de unos 20-30 cm., aunque se pueden encontrar flamenquines de tamaño récord e incluso en forma de bolitas de un solo bocado. Empapa el flamenquín por huevo batido y después pásalo por pan rallado.

Fríe el flamenquín en abundante aceite de oliva muy caliente. Su punto justo de fritura es que quede ligeramente crujiente por fuera pero tierno y jugoso por dentro. Para presentarlo, puedes cortarlo en diagonal y acompañarlo de algún tipo de ensalada, patatas fritas y salsas al gusto (la más típica es la mayonesa).

En la actualidad, puedes encontrar flamenquines con variaciones en sus ingredientes, como los que le añaden pimiento morrón, o rellenos de gambas, de champiñones, de jamón cocido, de tortilla francesa, de patatas, etcétera.