La voz de la Subbética

  • Diario Digital | jueves, 26 de noviembre de 2020
  • Actualizado 10:03

La (inmensa) losa de los autónomos

La (inmensa) losa de los autónomos

En una sociedad que tiende a ser cada vez más injusta, egoísta y desigual, el colectivo de los autónomos se lleva la palma como uno de los más castigados y maltratados de nuestro país. Hombres y mujeres que luchamos por nuestro pan en solitario, que nos enfrentamos al mundo desprotegidos y desamparados, con unas cuotas y unos impuestos abusivos que nos mantiene cada día haciendo números, y rondando en nuestra cabeza la dicotomía permanente de tirar la toalla, o aguantar un poco más. 

Porque los autónomos tenemos algunos derechos (pocos), y una infinidad de obligaciones y de trabas burocráticas que te invitan asiduamente a abandonar. Porque además de la sangrante cuota mensual de 300 euros (con la base mínima de cotización) hay que sumar el 21% de IVA y el 20% de IRPF a todo aquello que factures. 

Entiendo que en todas las casas cuecen habas, pero como bien decía Sancho Panza en la obra más famosa de Miguel de Cervantes, en los hogares de los autónomos “ se cuecen a calderadas”. Y es que todos han ido avanzando en derechos menos nosotros. Porque cuando trabajas todos los días del año, 24 horas al día, no te da tiempo a pensar, a quejarte o a salir a manifestarte. Y en esa estamos, como mulos con anteojeras mirando adelante hacia un futuro un tanto incierto. Como pollo sin cabeza, correteando despavorido y agarrándose a una vida que se escapa. 

Estoy de acuerdo en que los impuestos son la base fundamental para que en nuestro país se puedan prestar unos servicios mínimos de calidad. Es más, no comparto la opinión de aquellos que hablan de bajadas masivas e incluso eliminación de impuestos sin ningún criterio económico lógico. Pero me molestan las injusticias, y en España se es muy injusto con los autónomos. 

Porque a menos de 48 horas para acudir a las urnas, los candidatos siguen sin apostar de verdad por mejorar las condiciones de este colectivo. De nada sirve una tarifa plana, que no es más que pan para hoy y hambre para mañana. De nada sirve no adelantar el IVA de las facturas si cuando acabe el trimestre nos van a seguir machacando a impuestos. De nada me sirven medidas lanzadas en campaña electoral que a partir del lunes serán humo.

Y es que en este terreno estamos a la cola de Europa. Debemos de aprender de algunos de nuestros países vecinos y de las condiciones que ofrecen a aquellas personas que se lanzan a emprender, a invertir y a generar empleo y riqueza. Porque no creo que sea tan complicado. Es más, tan simple como pagar acorde a tus ingresos, o no pagar nada hasta alcanzar el SMI cada mes. Es más sentido común y lógica que otra cosa. Tampoco creo que pida tanto. 

Se que, probablemente, poco va a cambiar a partir del próximo domingo en este sentido. Por ello me queda el derecho al pataleo y a mostrar mi malestar a través de estas líneas. Y tú, autónomo, que  te sientes identificado, mucho ánimo. Tendremos que seguir tragando con el repetitivo tema de Cataluña, con ver quién tiene la bandera más grande o grita un ¡Viva España! con más fuerza. Porque eso es lo que les interesa y no nosotros.