Nuestra comarca también destaca por su rico vocabulario de dichos y vocablos propios

Diez palabras que sólo conoces si has crecido en la Subbética

Son cientos los localismos y particularidades en la manera de hablar de los vecinos y vecinas de las localidades  que conforman la Subbética cordobesa

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photo_camera Panorámica de Priego. / Foto: Mancomunidad de la Subbética

Cada territorio tiene sus costumbres, sus tradiciones y una forma de hablar que lo hace único e incomparable, y la Subbética no iba a ser menos. Y es que en esta comarca cordobesa se cuentan por cientos los localismos y particularidades en la manera de hablar de sus vecinos y vecinas.

En este artículo hemos querido recoger algunas palabras que sólo conocerás su significado si eres o has crecido en alguno de los municipios que conforman la Subbética cordobesa:

Esgrasiao: Se usa para referirse a una persona sosa, borde o desaborida, que no tiene gracia o interés alguno.

Pulubrea: se refiere a la golosina conocida comúnmente como regaliz. Es un dulce con una textura similar a la goma que se saboriza con los extractos de las raíces de la planta del regaliz.

Ensonrible: Se dice para referirse a una persona egoísta y avariciosa.

Brillito: Tener “brillito”. Que tiene buena presencia o es de familia acomodada. Esas muchachas siempre han tenido mucho “brillito” en el pueblo.

Pecho: Se usa para referirse a una cuesta, una pendiente o un repecho. Los olivos están en pecho y cuesta mucho labrarlos

Perroescarso: Voz muy empleada en la localidad de Luque: Persona de poca categoría, rastreador o adulador. 

Varillo: Muy usado en las localidades de Priego de Córdoba y Carcabuey: vara corta para varear las ramas bajas de los olivos y tirar al suelo sus aceitunas. 

Yueco, ca: Dicho de la gallina o de otras aves: Clueco o clueca, es decir, cuando se echan sobre los huevos para empollarlos. 

Yescal: Algo excesivamente valioso o costoso. Esto vale un “yescal”.

Sata: Localismo de Priego de Córdoba: Gafe, maldición, cenizo.

 

Referencias extraídas del libro “El color de las palabras” del autor D. Francisco Sánchez Zamorano